miércoles, 26 de marzo de 2014

El Límite es tu Imaginación

En un sueño lúcido el límite de lo que podemos hacer es literalmente nuestra imaginación. Podemos decidir solamente explorar el entorno que nuestra mente ha creado esa noche y limitarnos a ello. Sin embargo podemos decidir también ejercer cambios arbitrarios en el escenario. Puedes decidir tener fuerza sobrehumana o escupir fuego, el superpoder que se te ocurra. Puedes decidir anular la gravedad o puedes visitar el lugar que quieras. Respecto a los lugares en nuestros sueños, hay varias formas de llegar o de estar en donde queremos. En nuestro sueño podríamos caminar directamente a donde queremos ir, saltar y volar para llegar o convertirnos en un caballo y llegar trotando. Se podrían llamar a estos métodos los métodos manuales, sin embargo no solo podemos controlar nuestras acciones sino también el entorno mismo. Es decir, podría yo decidir  cambiar la localización de mi sueño en un abrir y cerrar de ojos. Sin embargo se dice que cambiar los entornos por completo requiere de un alto nivel de control y práctica.  Se denominarían a estos los métodos automáticos o inmediatos.


Existen varias técnicas de las que me he enterado. La primera técnica es crear una puerta de forma voluntaria en medio de nuestro sueño. Tan solo hace falta definir a donde queremos ir para que la puerta que hemos creado nos lleve al lugar que queremos visitar. Otro método para cambiar el entorno es girar sobre el mismo punto y pensar en el lugar al que queremos ir. Una vez que dejemos de girar lo más probable es que ya nos hallemos donde deseamos estar. Podemos cambiar los entornos y hacer aparecer lo que queramos. Podemos revivir seres queridos que han muerto ya y pasar tiempo con ellos. Incluso se puede hablar con Dios si uno quisiera pero entraré en más detalle en este aspecto en la siguiente entrada.

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